¿Cuál es tu tipo de relación con el dinero?

Como te contaba la semana pasada yo suelo reducir a 3 únicos tipos de personalidades según tu relación con el dinero. Es posible que alguna vez te hayas preguntado ¿Cuál es tu tipo de relación con el dinero? y lo primero que quiero que sepas es que cada autor tiene una clasificación distinta y no puedo hablar por todos, pero sí puedo decirte que la mía se basa en la observación.

Dentro de las 3 «categorías» que yo uso estarían:

  1. Ahorrador/a.
  2. Gastador/a.
  3. Mixt@.

No hay nada malo en ellas, solo son formas de relacionarte con el dinero y todas son válidas. Lo problemático suele ocurrir cuando llevas alguna de estas, sobre todo las dos primeras, al extremo.

Nuestra relación con el dinero proviene de muchas fuentes pero principalmente de tu infancia, de la relación que tenían con el dinero las personas de tu alrededor cuando eras un niño/adolescente y tu forma de ser. También existen ciertas cosas como la cultura o el entorno social donde te encuentres pero no marcan tanto como lo pueden hacer estas tres primeras.

En mi caso, yo sería alguien mixto tirando un pelín a gastadora. Mi padre era un gastador y mi madre una ahorradora. Sus problemas de dinero eran frecuentes ya que tenían trabajos inestables (él era autónomo-artesano y ella trabajaba en el campo o de limpiadora). Todo esto hizo que naciera con la idea de que había cosas que estaban limitadas para mi y que había cosas que no podría obtener.

Y no es su culpa, aquí no estamos para culpar a nadie, solo para entender que si pertenecemos a un tipo de relación es por un motivo y lo más importante, que podemos cambiarlo.

Los 3 tipos de perfiles son:

AHORRADOR/A:

Es muy probable que de pequeñ@ hayas pasado algún tipo de carencia. No es necesario ser «pobres» para querer algo y no poder tenerlo o sentirse inferior al resto por no poder tener lo que otr@s tienen. Y como te decía antes, no es tu culpa ni la de nadie. Seguramente, tus padres o cuidadores no pudieron hacer más de lo que podían o no quisieron, da lo mismo, lo más importante eres tú ahora mismo y no lo que pasó hace «x» tiempo.

Las personas ahorradoras se identifican con una necesidad de tener un fondo de maniobra amplio, suelen gastar poco en ocio o en temas relacionados con los caprichos. Dicen palabras tipo: «no podemos comprar eso» «no necesito realmente eso» o «eso es muy caro». Suelen comprar cosas por su precio y no calidad y se pasan la vida ahorrando de cara el futuro pero no para invertir ese dinero sino para tenerlo de fondo de reserva «por si acaso».

No es que todo esto esté mal, pero ahorrar dinero por si acaso cuando no puedes disfrutar de las pequeñas cosas de la vida sólo por la necesidad de tener un fondo de rescate me dice que viven en la carencia. Si estas personas fueran conscientes de que tienen un gran valor interior y pueden mejorar sus vidas sin estar pensando constantemente en ahorrar por si pasa algo, sus vidas serían más felices.

¿Has visto esas personas que tienen muy poco, viven casi al día y aún así sienten que su vida es muy plena?

Bien, esas personas no son ahorradoras ni viven obsesionadas con el mañana. Solo viven el presente y tienen la certeza de que mañana Dios, el universo o lo que tú creas les traerán lo que necesitan por que están conectados con su presente y no viven obsesionados con el por si acaso…

¿Y cómo dejamos de ser un ahorrador/a?

No hay nada malo en ser un ahorrador/a. Lo peligroso o incomodo viene cuando tenemos una mentalidad de carencia y nuestra única meta es ahorrar por el miedo que nos supone quedarnos sin nada. Algunas personas se vuelven obsesivas e incluso renuncian a tener ciertas experiencias en la vida, a sus caprichos (como los que podemos tener tod@s) y a compartir con los demás por tener miedo.

Así que te recomiendo que si quieres ser un/a ahorrador/a, lo seas, no pasa nada. Pero antes de negarte un capricho o ampliar un fondo de maniobra te pares a pensar… ¿Realmente necesito ahorrar ese dinero o solo lo guardo por miedo a quedarme sin nada? ¿Creo que podría hacer algo mejor con ese dinero? No necesitas comprar cosas, pero puedes usarlo para invertirlo en acciones, en bienes raíces, en tu educación o en ti mism@. Si te sientes incomod@ puedes ahorrar la mitad e intentar gastar o invertir la otra parte. Lo importante aquí es que puedas disponer de ese dinero para vivir una vida feliz y no obsesionarte con el ahorro cuando quizás una buena inversión puede ayudarte más a mejorar ese colchón económico que tan solo guardarlo en una caja para el «por si acaso».

GASTADOR/A:

Este perfil tiene un amplio abanico de posibilidades. Es posible que de pequeñ@ tus padres pudieran ofrecerte lo que necesitabas (tuvieran dinero de sobra o no en sus vidas). También es posible que no fueran capaces de negarse a ninguno de tus caprichos. Por eso ahora mismo no le das el valor adecuado al dinero. También es posible que tus padres no te enseñaran la diferencia entre coste y gasto y por lo tanto, tengas problemas para identificar la diferencia entre lo que cuesta ganar el dinero y gastarlo. Da lo mismo, en realidad.

Lo importante es que en algún momento decidiste que el dinero debía pasar poco tiempo en tus manos y lo mejor era dejarlo ir casi de inmediato. En el caso de que creas que el dinero tiene un propósito de uso y que no es necesario mantenerlo para ti sino que tiene que haber una relación de dar y recibir, este no es tu grupo, es el mixto.

A menudo se confunden los tipos del gastador/a con el/la mixta por que creemos que el gastador consciente es un mixt@. Sin embargo, si analizamos las diferencias entenderemos por qué no son lo mismo.

Un ahorrador tiene una necesidad imperiosa de deshacerse del dinero que cae en sus manos. Pero no por que necesite pagar una deuda o una factura. El único minstante en el que el gastador/a disfruta de ese momento de intercambio de energía es al comprar cosas con ese dinero. No lo siente al pagar facturas o deudas.

Normalmente, son personas a las que les encanta acumular bienes, de cualquier tipo, incluso si no van a darles un rendimiento real o verdadero. Solo necesitan ser ell@s los que hagan ese intercambio. Lo que me habla de tener el control. Al ser ell@s los que pagan o compran, el dinero deja sus manos y en ese momento se sienten poderos@s.

No es que todo esto esté mal, pero tampoco está bien. El dinero tiene un fin pero si empiezas a malgastarlo al final, no importa lo que generes jamás tendrás suficiente fondo de rescate para imprevistos y en muchos casos es posible que lo que tengas sea un agujero en tu bolsillo lleno de deudas por esa impulsividad al gastar.

¿Y cómo dejamos de ser un gastador/a?

Como te contaba antes, el problema está en el control. Si necesitas tener el control sobre el dinero es porque realmente tu autoestima y tu capacidad para creer en ti mism@ y en los demás como poseedores de esa energía no están equilibrados. Muchas personas gastadoras se endeudan y arruinan incluso a sus familias por culpa de esta necesidad de tener el control gracias a su gasto constante de dinero.

Así que te recomiendo que si quieres ser un gastador/a, esta bien. Pero antes de comprar o pagar por algo, la próxima vez que te encuentres en esta situación, me gustaría que te preguntaras: ¿Realmente necesito esto? ¿Por qué? ¿Es el poder que me otorga lo que me hace usar el dinero para esa cosa o la sensación de respeto que genera el creer que puedo conseguir todo con dinero? ¿Siento lo mismo al pagar un recibo, factura, gasto o impuesto? ¿Sólo me ocurre cuando compro cosas?

Si crees que lo necesitas realmente porque vas a darle un uso apropiado y no tienes otro igual, puedes comprarlo sin problemas. Si tienes un@ igual que ya no puedes usar: dónalo, regálalo o véndelo (o tíralo si su vida útil se acabó). Puedes ahorrar ese dinero que te dieron el venderlo o si no lo compraste, dedica ese dinero para tu fondo de maniobra. También puedes mirar el precio y comparar calidad-cantidad. Al dejar de hacer las cosas de forma impulsiva, la necesidad de control va desapareciendo gradualmente y verás que en la mayoría de los casos, ni siquiera llegarás a comprarlo.

Lo importante aquí es que aunque seas gastador/a puedas tener un pequeño fondo de maniobra y que dejes de acumular cosas que, estoy segura, en la mayoría de los casos, ni siquiera usas.

MIXT@:

Este perfil suele ser el más equilibrado y tiende a tener ambas partes. Puedes ser un ahorrador en caso de que quieras tener un fondo de maniobra pero, de vez en cuando darte algún capricho. Puedes comprar productos más caros pero de mejor calidad que puede que no te dejen tanto fondo de maniobra pero que a la larga, te den una mayor capacidad económica al convertirse en una pequeña inversión, por ejemplo.

Lo importante es que en tengas claro que el dinero es una energía y tiene un propósito de uso. Necesita fluir, ya sea por medio de una inversión o de un gasto pero si lo retienes en exceso esa energía se estancará y si lo dejas ir que sea para que al fluir la energía beneficie a otros.

¿Y cómo dejamos de ser un mixt@?

No es necesario dejar de ser un mixto. A veces, vas a tener una relación de ahorrador/a y otras de gastador/a, es normal. Pero si consigues equilibrarla es muy probable que no tengas problemas en tu relación con el dinero.

Así que desde aquí te felicito enormemente por ello y te deseo una vida muy equilibrada con la energía del dinero.

Como ves, es relativamente fácil saber a qué grupo perteneces. Solo necesitas hacer el test que te di en el artículo anterior. Si no estas seguro de cuál es tu tipo, te pido que leas ambos y te cuestiones cual de ellos se asemeja más a ti.

Espero que te haya gustado esta pequeña porción sobre economía consciente. En el próximo post te contaré la mejor forma de dar y entregar dinero para que la energía fluya de la forma correcta entre el dinero y tú, así que no te lo pierdas… Mientras tanto, si tienes dudas o quieres contarme qué tal te fue, puedes dejarme un comentario abajo. Gracias por estar aquí compartiendo el mismo universo conmigo.

¡Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Acerca de Selenne Moon

¡Bienvenid@! Me gustaría que te sintieras como en casa, así que pasa, ponte cómod@ y disfruta del contenido. Aquí encontrarás mucha info que sólo intenta motivarte, ayudarte, apoyarte y hacerte sentir mejor en todos los niveles. Vamos a intentar entre tú y yo que puedas vibrar más alto, con más fuerza, y que así, puedas vivir esta vida de una manera más cómoda y feliz. No olvides, que no estás sol@: yo y el resto estamos protegiéndote y ayudándote en el camino. Mil gracias por compartir estos momentos conmigo y con el resto. ¡GRACIAS!

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